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El río Árrago cruza el termino de Cadalso de norte a sur, siendo el curso de agua más importante en la parte oriental de Sierra de Gata. Su nacimiento es aguas arriba junto al Puerto Viejo de Robledillo de Gata.
El cauce del rio junto con los bosques aluviales que los tamizan, se encuentra protegido como Lugar de Interés Comunitario “Ríos Árrago y Tralgas” dentro de la Red Natura 2000, incluyendo el arroyo de las Pilas. Destacan los alisos, fresnos y robles en pequeños grupos o como bosques de galería.
Las características de su cuenca lo convierten en un rio muy estacional, donde el caudal aumenta rápidamente en temporadas de lluvias con un gran poder de erosión que se refleja en su cauce pedregoso y que de igual manera pierde parte del mismo en épocas de estío.
El Árrago entra en Cadalso cuando el valle se abre y se crean las tierras de sedimentos donde abundan los olivos, huertas, frutales y praderas. El propio curso zigzaguea creando diversos paisajes, pasa de pegarse al piedemonte a atravesar tierras de cultivos todo ello de forma ondulante lo que convierte al propio rio en una serpiente verde que poco a poco se acerca al municipio.
Recibe la aportación del Arroyo de las Pilas y poco a poco las aguas se van tranquilizando y discurren en un valle mucho más abierto, sólo siendo interrumpidas por la interacción del hombre con el rio donde distintos azudes rompen la monotonía del discurrir tranquilo de las aguas.
Ya cerca del caserío, en la Pesquera, se forma un gran remanso de agua bajo una tupida bóveda verde, una estupenda zona que se aprovecha para el baño. El azud que la forma se construyó para llevar las aguas abajo mediante un canal de piedra hasta un molino de harina. La bella cascada que se provoca imprime velocidad a las aguas.
El río, ahora más rápido, atraviesa una zona donde las piedras graníticas del cauce, muy erosionadas, salen a la luz junto con los rollos de pizarra redondeados por el arrastre. Así cruzan sus aguas bajo el puente de las Pilas y donde se encuentran los restos de un molino de harina, para volverse tranquilas al remansarse por un pequeño azud. Se crea así otra zona para el disfrute de un baño tranquilo.
Sobre una zona con mucho material de arrastre, gravas y arenas, el rio se divide en distintos brazos para volver a unificarse ya a los pies de la Piscina Natural, en los Cachones donde su magnífica Zona de Ocio, entre grandes encinas, invita al disfrute. Dispone de restaurante/chiringuito con su terraza, playa fluvial, zona de ocio infantil y aparcamiento.
Poco a poco el Árrago se vuelve “más salvaje”, la vegetación de ribera prácticamente lo cubre y va buscando serpenteante la salida del valle en un cauce estrecho y hondo que ha sido escarpado en la roca durante milenios.